miércoles, 20 de noviembre de 2013

Vivir en Verdad

Gracias, Señor,
por estar junto a mi.
Gracias por tenderme la mano,
perdonar mis errores
y obrar mis aciertos.
Gracias
por cuidar de mi.
Te presento mi alma, mi cuerpo,
cuanto me forma.
Bendíceme, te suplico,
bendíceme para serte cierto.
Posa en mi tu Santo Espíritu,
te pido,
para que ojos sean tuyos los que vean;
mente, sea tuya la que piense;
corazón, sea tuyo el que sienta
y labios, sean tuyos los que hablen.
Vivir en Cristo,
para ser menos Yo
y más Tú en mi.
Mi espíritu es tuyo.
Mi ser
te quiero entregar.
Aunque yerre;
aunque me falte mucho
todavía por caminar;
aunque aún haga lo que detesto
en lugar de lo que deseo;
aunque me aparte de ti sin querer
para volver luego arrepentido;
por más aunque sea imperfecto
a ti me quiero consagrar.
Es decisión tuya
el quererme aceptar.
Vivir en Cristo,
medio y meta.
Vivir en Cristo,
vivir en Verdad.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Hacia ti

En la soledad, Señor,
te busco.
En el silencio, Señor,
te escucho.
En lo más profundo,
que es a un tiempo en lo más alto,
acudes a mi encuentro.
Y digo bien:
Tú eres quien acudes,
pues tú me sacas de la oscuridad;
pues tú me nutres y me amparas;
pues tú socorres a mi ser perdido.
Con tu inmensa misericordia
me arropas.
Con tu inmenso amor
me das cobijo.
¿Quién salvo tú, Señor querido
es el Camino?
¿Quién salvo tú, Señor amado
es la Verdad?
¿Quién salvo tú, Señor Jesús,
es la Vida?
A ti,
mi rey,
mi profeta,
mi sacerdote,
mi TODO;
a ti, cuanto soy,
lo poco que valga
y lo demasiado que tengo,
aún sabiendo ya que es tuyo,
te lo ofrezco.
Único y vero anhelo
es que este pedazo de arcilla tuya
cumpla tus designios
y logre vivir en, con, para y por ti,
alcanzando la configuración plena.
Hacia ti,
Luz en las tinieblas,
camino con ahínco.
Hacia ti,
Luz del mundo,
avanzo con ardor.