martes, 14 de mayo de 2013

Moral inmoral

Mi moral sería inmoral
si pretendiese destruir la tuya.
Tengo derecho a experimentar,
por mi mismo,
lo que me lleve a ser mejor persona
pero nunca tendré el derecho
a destruir,
nunca a pisotear o a difamar,
a quién no comparta mi visión del mundo.
No lo tendré,
no porque yo lo crea,
no porque me lo hayan dicho.
No lo tendré,
ni ahora ni nunca,
porque solo soy dueño
de mi propia vida
y determino el matiz,
el cariz de mi existencia,
confiando en Dios
y en su providencia
para poco a poco pulir errores
y, tomando a Jesús
como guía y ejemplo,
ir mejorando en mi toma de decisiones.
Solo soy uno más
que sigue su camino.
Solo soy uno más
habitando en este mundo.
Solo soy uno más
pensando a cada segundo.
El mundo no somos nosotros
ni nuestros henchidos egos
ni nuestras hinchadas codicias.
Sí lo somos todos,
sí todas las personas
cada cuál con la manera como razona.
Mi moral no es inmoral
ni permitiré que un día lo sea.

Indiferencia

Todos los hombres son hermanos,
dijo Gandhi.
Cierto,
pero seguimos con tratos inhumanos.
¿Cómo puede ser
que no tener mismo padre o madre
haga surgir en nosotros la indiferencia?
¿Acaso no compartimos todos
la misma sangre?
¿No somos todos de la misma especie?
¿No ven tus ojos a tu hermano
durmiendo entre cartones?
¿No ven tus ojos a tu hermano
matándose por culpa de la droga?
¿No ven tus ojos a tu hermana
siendo forzada a acostarse con alguno porque paga?
¿No ven tus ojos a tu hermano y su familia
encontrarse de golpe en la calle y sin nada?
¿No ven tus ojos a tu hermano
desesperado porque no puede dar de comer a sus hijos?
¿No ven tus ojos a tu hermano,
siendo un niño,
trabajando por casi nada?
¿No ven tus ojos a tu hermano
manteniendo a su pareja, hijos y nietos
con su pequeña paga?
¿No ven tus ojos a tu hermano
viejo, solo y abandonado?
¿Es que no ven tus ojos?
¿Qué les pasa?
¿Es que si no creciste con él o ella
para ti no es nada?
¿No vale nada?
¿Te da igual lo que le pase?
¿Puedes vivir sin dolor en tu consciencia
manteniéndote en esa indiferencia?
No te engañes,
nadie está eligiendo por ti.
Es decisión tuya.

martes, 7 de mayo de 2013

Mayor grandeza

Grandes palabras.
Grandes gestos.
Grandes montones de piedras.
¿Cómo va a ser la respuesta
lo que logra un individuo
a través del subyugar y el oprimir?
No es apto el fruto
que se obtiene por imposición,
por sesgar al individuo,
por emplear un embudo.
En las cosas pequeñas
radica la grandeza.
En los detalles
está la belleza.
En la libertad y la propia experiencia
hallamos nuestra consciencia.
¿La forma o el contenido?
¿El mensajero o el mensaje?
¿Para ti qué es más importante?
Grandes palabras
que no dicen nada.
Grandes gestos
que no llevan a nada.
Grandes montañas de piedras
que no dejan de ser tierra.
Predicar con el ejemplo.
Al menos en mi opinión
no existe mayor grandeza.

lunes, 6 de mayo de 2013

No juzguemos

Lo que realmente debe preocuparnos
es el juicio de Dios,
no el de ningún hombre.
¿Acaso yo soy digno de juzgarte?
¿Estoy yo libre de falta
para poder recriminarte?
¿Puedo yo escandalizarme o clamar venganza
y, al mismo tiempo,
esperar que mis pecados me sean perdonados?
¿Hay un límite en el perdón?
¿Existe un mal aceptable?
Hay que intentar obrar correctamente.
Compartir nuestras experiencias,
valorar, opinar,
pero nunca avasallar, nunca intentar dominar,
al que nos resulte displicente.
Quien esté libre de pecado
que tire la primera piedra.
Quien ataque al pecador,
en lugar de al pecado,
que no espere no ser a su vez atacado.
No debemos obediencia
a nadie salvo a Dios.
A ningún hombre,
a ningún cargo,
que quiera que actuemos
sin tenerlo a Él en cuenta.
Hay que valorar nuestras limitaciones,
tener en consideración que podemos
estar obrando de un modo equivocado
o que nos falte información, conocimiento.
Ahora mismo puedo equivocarme
pero creo firmemente que
el mal, aunque prometa,
nunca ofrece el bien como respuesta.

Etiquetas

Todos los "etiqueta"
son como ese etiquetado.
¿Y a ti qué te ha dado?
¿Vives entre robots
todos iguales
y etiquetados?
Ningún individuo puede hablar
por todo el género humano.
Ninguno demuestra el obrar
de todo el que tenga al lado.
Ahora, te pido disculpas.
Creo que te estaba poniendo
yo también una etiqueta.