domingo, 28 de abril de 2013

Perseveremos

Si no se combate al mal
no se puede vencerlo.
Si cedemos
no nos libraremos de él.
En el mundo podemos ver
toda clase de males
pero es nuestro deber rechazarlos,
no estar dispuestos a aceptarlos
y no someternos a ellos.
Sin vulnerar los derechos de nadie.
Sin atacar las libertades de nadie.
Con voz clara explicar nuestra postura.
Argumentar, corazón en mano,
exponiendo nuestra consciencia
y actuar en consecuencia.
No tenemos derecho a juzgar
ni a señalar paja en ojo ajeno
más que nada porque para ello
deberíamos ser del todo puros.
Todos tenemos mancha,
todos tenemos defectos,
todos cometemos errores
y es tarea de cada uno
combatir sus males
y con fe y perseverancia
los venceremos.
No hay que engañarse
y esperar camino de rosas.
Pueden haber consecuencias
y presentarse mil dificultades.
Pueden haber represalias, desprecios,
deslices y recaídas
pero debemos ser fuertes
y defender, jamás atacando,
aquello que define nuestro ser,
nuestra existencia
y todo aquello en lo que creemos.
No dañar por obra.
No dañar por omisión.
No dañar por palabra.
No dañar por pensamiento.
Ahimsa.
Tarea complicada
que no siempre somos capaces de cumplir
pero vale la pena.
Es necesario que perseveremos
y vayamos tras ella.

viernes, 26 de abril de 2013

Cambiemos

La violencia, la extorsión,
el miedo, la manipulación...
Muchos son los que persiguen
el crear un mundo nuevo.
Algo que nadie había inventado,
uno mejor,
uno más justo,
uno...
idealizado a su medida.
A sangre y plomo.
A sangre y acero.
Si empleáis las mismas armas
sois iguales
con distinta justificación.
Destruyendo no se construye,
se arrasa
y luego hay que empezar de cero
entre la ceniza y la brasa.
No se consigue justicia
cometiendo actos injustos.
Eso es venganza,
maldad con máscara.
Si destruyes todo lo que te hizo
llegar a ser quien eres
puede perderse una parte de ti en el proceso,
que se quiebre algo que querías conservar,
que se pierda lo que querías proteger.
Es difícil perdonar.
Es complicado no dejarse llevar.
Pero, sin eso,
¿Cómo avanzar?
¿Cómo conseguir amar?
¿Cómo borrar realmente
todo el malestar?
El odio genera odio
y destruye a los que odian.
Con violencia
solo causamos daño.
Imponiendo
solo se cambia en apariencia.
¿Cuál es el camino?
¿Por dónde continuar?
Alguna vez leí
que un mundo nuevo
se nos abre cuando nosotros logramos cambiar.
Tal vez es eso;
que buscamos fuera
lo que se encuentra en el interior.
Tal vez solo vemos taras
porque es lo único que queremos ver.
¿Y si es nuestra mirada,
nuestra palabra,
nuestra mentalidad
lo que hay que cambiar?
El mundo no es perfecto
porque nosotros no lo somos.
La vida no es justa
porque no siempre obramos con justicia.
Sufrimos
porque hay cosas que nos superan.
Cambiemos.
Cambiemos
y cambiaran nuestras vidas.
Cambiemos
y cambiaremos el mundo.

Gripes y resfriados

Harto ya de coger todos los resfriados.
Cansado ya de tantas gripes,
catarros y constipados.
Mis defensas ya debieran conocerlos todos,
etiquetados y clasificados,
pues no hay cepa que no deguste,
virus gripales jamás catados.
Mis linfocitos son belicosos
aunque sean bien tratados.
No entiendo que siempre acaben
resguardándose y siendo sitiados
y aunque a estornudo, tos y fiebre
los enemigos terminen exterminados
siempre hay más, siempre resurgen,
para darme días aburridos y encamados.
Analizando el códice purpúreo diríase
que los muros no necesitan ser reforzados,
ningún batallón ser trasladado
y que mis valientes están bien equipados
pero casi siempre se abre una brecha
y en el cuerpo a cuerpo deben ser comandados.
Las campañas se suceden.
Cada año regresan, obstinados,
y en los anales y las crónicas
sus nombres son gravados.
Soy consciente del día por venir
en que tomarán la plaza, mis hombres diezmados,
si no antes por otro enemigo,
a manos de estos malvados
pero hasta que llegue el término de mis años
nuevos métodos defensivos serán probados
ansiando poder proclamar un día:
¡A la mierda gripes y resfriados!
¡En estas tierras nunca más serán albergados!

domingo, 21 de abril de 2013

Tu toque especial

A veces nos centramos
en aquello que no hemos vivido,
en aquello que nos ha salido mal,
en aquello que nos habría gustado
pero salió torcido y quedó en nada.
No hay vida sin dificultades,
sin derrotas ni complicaciones.
No eres especial por eso.
Lo eres,
aunque a veces creas lo contrario,
por como sigues viviendo cada día,
por como escribes el libro de tu vida,
por como te relacionas con cuanto te rodea,
por como aprendes y, a tu ritmo,
sacas una experiencia de lo bueno y de lo malo.
Del mismo modo que eres especial
eres imperfecto.
No como un reproche.
No como una etiqueta
ni como una diferencia que te distinga del resto.
Yo también soy imperfecto,
como la persona que te venga a la mente,
como todo ser humano en el planeta.
La perfección es nuestro sino.
No como una meta,
no como un objetivo.
Es aquel final del camino
que se aleja un paso
por cada uno que damos.
Vivimos en un mundo de virtud y pecado
donde cada cual amolda, con los años,
su selección particular.
Vivimos en un mundo que nos invita a más:
a amar más,
a querer más,
a pensar más,
a creer más,
a actuar más,
a equivocarnos más,
a acertar más,
a vivir más.
A veces se nos hace una montaña
y no sabemos por donde empezar,
por donde continuar.
No tengo regla que darte
salvo esta:
nunca te rindas
ante la duda si vale la pena
vivir esta vida.
Sí.
Rotundo, tajante.
La vale.
Lo que no vale la pena
es la vida que no es vivida
pues es apagar la vela antes de hora,
pues es despreciar el mayor regalo que se nos ha dado,
pues es generar daño
causando dolor en otras vidas,
vidas ajenas que nunca nos lo son realmente.
Nadie puede vivir por ti
ni nadie vivirá nunca lo que tú hayas vivido.
Las experiencias son parecidas, similares,
pero las de cada uno, como tu persona,
son especiales.
Únicas e irrepetibles.
No solo las que causan dolor
y afligen nuestro espíritu.
Todo lo bueno que anida en tu memoria
vive en ti porque lo has vivido.
Para conocer el goce hay que conocer la pena.
Para conocer la alegría hay que conocer la tristeza.
Así que respira hondo,
aprende y mejora cada día,
cuanto puedas como persona ,
y acompáñanos un día tras otro en esta aventura
de días buenos y no tan buenos
pues tu toque especial
la hace única.      

viernes, 19 de abril de 2013

A veces

A veces pienso
que siento que miento
cuando miro al mundo como si fuera un cuento.
Y cuento con que me equivoco
y caigo y me enroco
cuando debería avanzar
y escuchar al viento.
Porque vivimos tan poco...
Ay, mente atribulada
que me haces cada jugada...
Que me embarranco y me ahogo,
yo solo,
con una gota de agua.
Que me pierdo en horizontes
tan lejanos como inexistentes
cuando la respuesta está aquí,
al lado de casa.
Yo te domaré, mente perversa.
Yo suavizaré ésa piel tuya tan tersa.
Yo, como un yoyó que se aleja y se acerca,
saltaré toda cerca que me impusieron, añeja,
en este mundo que me resulta cuento
para descubrir que no me miento;
que siento que pienso,
a veces.
Mi musa hoy parece hiperactiva.
Ya le estoy preparando una tila
para que tanto no se alborote
no sea que mi cabeza explote
por un día que escribo poesía
de serie Z en demasía.

miércoles, 17 de abril de 2013

Observar y escuchar

Pase lo que pase
nunca estarás solo.
Dios está ahí,
mano tendida,
amor y esperanza.
Cada cual con sus batallas,
cada cual con sus tormentos,
pero siempre a tu lado.
En el error y en el acierto,
en la alegría y el arrepentimiento,
en la rabia, en la ira,
en la lejanía,
una puerta siempre abierta,
una calma vacía
de todo daño y pesadilla.
Un regresar al feto.
Un observar al infinito.
Un entenderlo todo
y no necesitar nada.
Un instante al eterno.
Un aquí y ahora.
Uno
y todos.
Alfa y Omega.
Una llamada
y un despertar.
Una dirección
y un primer paso para andar.
No es cerrar los ojos
queriéndole oír hablar.
No es abrirlos de par en par
esperando ver alguna luz brillar.
Es en el corazón,
en el espíritu, ahondar
y sin ver ni oír
observar y escuchar.