sábado, 23 de marzo de 2013

Tú estas aquí

En esta noche fría y oscura
nada  temo, nada me falta,
pues Tú estas aquí, conmigo,
dándome fuerzas para levantarme
y re-emprender el vuelo.
Nunca el mal es mayor que el bien
e incluso de un mal puede surgir un bien que le supere.

En esta noche de viento y de escarcha
mi alma se halla cálida y se reconforta
pues Tú estas aquí, conmigo,
pese a todo
y sin dar nunca la espalda.
Como el mejor padre ama a sus hijos,
como el padre misericordioso
que aguarda nuestro regreso.

En esta noche feliz y sosegada
nada me turba, nada me espanta,
pues Tú estas aquí, conmigo,
y eso me basta.

Por la vida

No siempre se comprende.
No siempre se entiende.
No siempre se acepta.
No siempre se escucha.

La vida no pertenece a nuestro antojo
ni es apta para etiquetas ni clasificaciones.
La vida viaja con nosotros
en un asiento asomado al mundo.

Siempre hay lecciones.
Siempre hay descubrimientos.
Siempre hay matices nuevos.
Siempre hay bifurcaciones.

El latido que a cada día nos habla.
El aire que habita brevemente los pulmones.
El mundo que se nos descubre a diario
y que escapa a nuestra perspectiva limitada.

Una existencia entre el amor y el odio.
Una existencia entre alegría y llanto.
Una existencia entre la duda y la certitud.
Una existencia entre lo bueno y lo malo.

Por los instantes hermosos que pueblan el recuerdo,
por el momento actual que pasa fugaz,
por el futuro de anhelos, deseos y predicciones,
por la vida,

aquí este poema.