La historia es la misma
pero si la escribes en verso
el matiz es distinto
y parece más cercana, más personal,
como si la contases de tú a tú.
Aquel día gris parece tornarse más triste.
El viento helado dirías que no es solo aire
sino un cómplice de la situación
que esconde su saber en frío aullido.
La calle desierta sería mucho más.
Un reflejo de la soledad,
la falta de cariño
y las ganas de tener alguien a quien abrazar.
El silencio,
sólo roto por el viento y sus pasos,
la losa que le oprime contra el suelo,
dificultando su andar.
De golpe una persona andando,
en día nubloso y aireado,
por una calle donde no hay nadie
parece mucho más
que solo eso.
Por un matiz.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada