Da igual el color del cielo.
Da igual si hace calor o llueve.
Da igual si es temprano o tarde.
Da igual que el andén o el tren
estén vacíos o repletos.
Da igual que siga sin encontrar trabajo.
Da igual que en los auriculares
haga que se repita la misma canción.
Da igual que mire alrededor
o pase de todo.
Da igual que pasen los días.
Da igual que se me hayan secado las lágrimas.
Da igual que me empeñe en seguir con la poesía.
Ahora mismo me da igual.
El mundo parece distinto:
las letras de las canciones,
las ciudades, los paisajes,
el viento, el barro...
Todo.
Será porque esta herida
también es diferente.
No quiero ni imaginar como deben ser
tantas heridas mucho peores que otros han vivido.
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