viernes, 19 de agosto de 2011

Búsqueda

Una búsqueda que continua.
Una búsqueda que parece eterna.
Una búsqueda sin guión
ni parámetros a los que ceñirse.

De las que no tienen un final
de los que se ven claros,
de los que parece que
el final ha de llevarnos a algo.

Mirando por donde se ha pasado,
los caminos que se tomaron,
los que no me atreví a tomar
y los que no eran para mi.

Una búsqueda sin sentido
pero que en ella se te van
todos ellos tomados sin tregua
por un corazón que los retiene.

Algo que parece tan sencillo
y da frutos tan amargos
cuando no se reconoce el
terreno ni se alcanza a ver

el rumbo que se ha de tomar.
Cuando las dudas más que
mar son océano
y entre tantos frutos

o ninguno lo puedes probar
por no ser el adecuado
o el que quizás lo fuere
lo dejé intacto, rehuyéndolo

quién sabe si por miedo
o que su sabor no fuese
acorde a lo que esperaba
o no lo supiese coger

y lo dejase mellado
sin querer y con toda
la pena del mundo;
y aquel que te parece

justamente el más adecuado
es aquel que rehuyes
y no quiere intentar probar
sin ni mirar

si el camino se podría
recorrer, si aquel sendero
que miraste y parecía
un sendero de rosas,

mientras te aproximabas,
iba a resultar aquel
en que encontrarías
a la mejor de toda hispania.

jueves, 18 de agosto de 2011

Tu camino

Debe de ser cíclico.
Hoy te parece que
todo esta claro y lo entiendes
y mañana volverás a estar
como anteayer.

Con las mismas dudas
o diferentes,
tampoco lo tienes muy claro:
a veces parece que todo
se acabe entremezclando.

Como si una bocanada
de algo que no viste venir
te embiste y penetra en tu ser.
Como si algo en tu mente
estuviera jugando con tu corazón.

Buscas soluciones fuera
a un problema interno.
Porque das por sentado
que hay ese problema
y por ahí anda la solución.

Esperando que la encuentres.
Esperando poder solucionar
lo que, tal vez,
no necesite solución
sino tiempo y ganas de pensar.

Te dices una y otra vez
que crecer es dejar de
dudar constantemente.
A lo mejor no es así.

Quizás consiste en ser
consciente de las que se tienen,
integrar las respuestas
y pasar a las siguientes.

Poder mirar atrás,
comprender lo que se deja
y avanzar un paso
no siempre adelante,
pero no deja de ser un paso
en alguna dirección.

A un destino que nadie
podrá decirte.
A un lugar que
te puede sorprender
a ti más que a nadie.

Sea donde sea
donde te lleve el camino
tendrá sus cuestas y pendientes
Eres tú el que debe pasar por él
y al final seguro que vale la pena
seguir caminando.

Aunque solo sea
para volver la vista atrás.