sábado, 26 de diciembre de 2009

A ti

A ti,
la con la que nunca quedé
pero siempre esperé encontrar

te dedico el poema
que esperaba escribir
pero que solo quedó esto.

La vida

La vida es una chiquilla alocada
que no sabe a donde va
ni por donde, ni desde donde,
sin ni saber por qué lo hace.

Es un no saber,
una ignorancia constante.
Un dudar, una incerteza,
un suspiro intenso que,
en su brevedad,
nos sacude y arrastra.

Esa es la vida
y quien conocerla crea,
como yo ahora al describirla:
se equivoca,
pues siempre es nueva
y habría que vivirla toda
y todas
para conocer bien a esta niña.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Despierta

Hiciste lo propio:
colocarte en primera fila,
vitorearle,
gritar hasta la saciedad su nombre.

¿Para qué, acaso te ayudó en algo?
Solo seguía el dictamen
de su afán propio.
Nunca miró por ti.

Te escupió promesas
y le escuchaste.
Se llenó la boca de grandes términos,
tamaño opuesto a tu sentido crítico.

Despierta:
Es un parásito.
Chupando del bote se llenó
los bolsillos y cogió lo que pudo.
Es un ladrón, un chorizo,
será hijo de mala madre...
lo poco bueno que había lo deshizo.

Afróntalo y baja
de tu nube, la fantasía
que era bueno y su intención pura
es una falacia.

Caíste en sus redes, inocentón,
pero arreglarlo puedes:
mándalo a la mierda,
te lo debes.

Seamos breves

Aquí estás.
Por fin llegas.
Ya creía que te había perdido
y te marchaste
para no regresar.

No sé qué esperas que te diga
pues aunque ahora estamos cerca
para mi sigues estando lejos.

Lejos como el día que te hartaste.
Lejos como debiera estar lo que dijiste.
Así es como te quiero: lejos.

No te preocupes, hay salida,
cada cual por su vía
y si cruzamos una mirada,
que sea solo por este día.

Basta ya de tontería.
Tú haz lo que debas, yo haré lo propio.
Doy por zanjado ya este coloquio.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Apósito de verso y plata

Fluye la ansiedad cuerpo a través
pues se presenta en el cuello,
estómago... de la cabeza a los pies.

Antiguos recuerdos reavivados
fantasmas ya muertos asoman
junto a otros medio sepultados.

Males en un supuesto superados
tras caduco estado de calma
saludan y te dicen: ¡Oye, que no me has solucionado!

Das mil vueltas
y aunque te sangren los pies de tanto andar
en el mismo lugar vas y te encuentras.

Reencuentras sentimientos, emociones,
eso te hace bien, dicen, y quita frustraciones
aunque en realidad ya estás hasta los cojones.

Porqué, hablando en plata,
al que le guste andar jodido, que se joda,
pero no es mi caso, ¡puñeta!

¿Y por qué lo versas, por qué lo escribes?
Pues mira, tú lo cuentas, él lo explica
mientras que yo se lo escupo a un papel en la frente.

Un papel no te contesta, no te dará su opinión,
no te propone cambios de dirección...
¡Ja! Como si esa fuese mi intención.

El retorcer la lengua, otorgarle fuerza,
puñaladas de tinta negro en la hoja en blanco,
si no te calma, te despeja.

Y si no es tan grave,
soy un quejica o un criajo iracundo,
me la pela. Lo que me importa es que la tensión sale.