martes, 18 de agosto de 2009

¡Siete!

Extraño el corazón.
Me resulta inestable,
no razona y depende.
Exceso emocional.

Conclusión alcanzada
en larga reflexión
sobre cómo me afectas
siendo algo irreflexivo.

Como cuando caminas.
Puesto que al contemplarte
suscitas ansiedad.

Como al oir tu voz
o sentir tu mirada
el tiempo y el espacio
pasan inadvertidos.

Como al sentir tu tacto
le repito al extraño
no fibriles, afloja.

Como el besar tus labios
o decir uno al otro
frase simple, te quiero,
lo sacia por un tiempo.

Para él, tú, adicción.
No sé donde me lleva.
Si el como tiene fin.

sábado, 15 de agosto de 2009

Déjate llevar

Siente como el ritmo
te atraviesa y penetra
por todo tu cuerpo, tu ser.

Sin darte cuenta
un ligero movimiento sacude tus pies.
Trepando lentamente
sacude tus tobillos
y al poco le siguen las rodillas.
Tus caderas no lo resisten
y ceden junto a la negativa.

Poco a poco te fundes
en agradable armonía
y todo desaparece:
problemas, preocupaciones,
toda presión y pensamiento.

Sin darte cuenta
tu cuerpo se adscribe al ritmo.
No te mueves escuchando,
percibes a través del movimiento.

Te sientes eufórico,
con ganas de reír, gritar,
¿será esto la felicidad?
No lo sabes pero que más dará,
lo importante es que lo sientes.

Estás vivo,
quizás más que nunca,
y aunque esta canción,
la música, noche o esta unión
cesé de modo abrupto
el regusto de la vivencia pasada
regresará en cuanto la evoques.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Dedicado

A ti,
que te perdí sin llegarte a tener,
te dedico este poema.

Para ti,
que más de una vez me arrancaste una sonrisa
y aclaraste un día oscuro,
dirijo estos versos.

El suspiro eterno parece poco
como pago por el no atreverse.
Por dejar al tiempo en su transcurso
y tomar la duda cual respuesta.

La memoria y sus hirientes punzadas.
Recordarte, lo que eres,
lo que representabas
y todo lo que imagine.

A veces uno parece no estar
a igual nivel que la mente propia
y el miedo, por qué esconderlo,
sí, el miedo,
no quiere quebrar los sueños
y te conformar con fantasear.

Quedándote solo, eso sí,
con toda la imaginación
para idear todo lo que tal vez
de no soñar tanto
habrías logrado.

Claro, no sabrás si a ti me dirijo
pero sabes, ahí está la gracia:
que ni en un poema a ti dedicado
mencione una sola vez tu nombre.

martes, 4 de agosto de 2009

Sentir distinto

Es triste y a la vez tierno
leer lo otrora escrito
al son de un sentir distinto
y no captar la pluma como propia
mas si una mueca al sentir pasado
lo que en las propias carnes,
en aquel preciso instante,
mostrárase digno de quedar marcado.