jueves, 30 de abril de 2009

Reflejo

Cada mañana al levantarse,
tras lavarse la cara,
sus miradas siempre se encontraban.

El tiempo pasaba,
la piel de ambos se arrugaba,
pero su reflejo siempre estaba allí:
esperándole, actuando ambos
siempre a la par.

Con él compartió grandes momentos:
desde las más amargas de sus lágrimas
hasta sus cantos que clamaban
al cielo por lluvia intensa.

Siempre le escuchaba.
Nunca le rehuía la mirada.
Ni le interrumpía.
Ni tampoco le dejaba aparte.

Todo cambió el amargo día
en que sus puños coincidieron
separados por cristal quebrado.

Ya no reconocía al viejo amigo.
Ya no estaba el antiguo reflejo.
En su lugar mil puños ensangrentados
unidos a tipos que se le parecían
andaban imitando sus gestos.

Caminaba por la calle
y en cada espejo
uno de esos imitadores
se plantaba con descaro
aguantándole la mirada.

Éstos le despistaban,
le traicionaban
y no podía confiar en ellos.

No tenían el brillo
de la sinceridad en los ojos.
Los cortes eran peores al afeitarse.
Hasta para peinarse le molestaban.

Harto ya
y asqueado de los farsantes
deambuló en busca del amigo perdido.

- He perdido más que un espejo,
decía.
- Quién sabe, quizá al final yo era el reflejo
y por eso en ausencia de mi amigo
me siento tan perdido.

Al poco lo encontraron
flotando en aquél lago cercano.
Cuando lo sacaron,
el pobre llevaba un papel
empapado en engarrotada mano:
.

Ahogado, dijeron.
Aunque tal vez buscaba
y se reencontró con alguien que le observaba
desde la superficie del agua.
O simplemente un imitador
le jugó la última mala pasada.

martes, 28 de abril de 2009

Queriendo ser escritor

Es triste que el humor
la ironía y el sarcasmo
reflejen tu perspectiva
de la realidad que te afecta.
Aún más triste es
captarlo por boca o escrito ajeno.
Me identificó Bukowski
y, pese a que no esté entre aquellos
que no vale la pena que lo intenten,
tengo que esperar que me salga
la inspiración como un rugido.
Bueno, como me gusta su poema
quizás no es tan triste, en el fondo.

domingo, 26 de abril de 2009

A callar el mono

Un suspiro de aire raido,
embrutecido y asfixiante.
Un chispazo, una llama.
Una bocanada tóxica
inundando tu boca.
Un descanso.
Una tortura.
Un joderte queriendo.
Un joderte jodiendo.
Un no poder evitarlo
o no querer hacerlo.
Un pitillo.

viernes, 24 de abril de 2009

Hablas

Te explicas.
Muestras como te hace sentir
el modo en que te dice
las cosas.

Quién sabe si sirve
para algo.
Total, mañana ya no recordará.
¿Para qué abrirse
cuando el resultado que se obtiene
es clavado al de estando cerrado?

A quien dijo que no importa
el modo en que se dicen las cosas
sino el mensaje que contienen,
a ver si lo notas
si en lugar de decirte que te puedes guardar tu opinión
te la puedes meter por el .