sábado, 23 de agosto de 2008

Poesía acarpa(X): Vivir encerrado

Su vida encerrado en una jaula.
Silbando, cantando y batiendo las alas
en aras de obtener algo de atención.

Saltando, brincando,
comer y beber su única preocupación,
su única afición.

Esperando algo que jamás llega.
Ansiando la libertad
que el otro lado del barrote alberga.

Viendo el tiempo pasar
en infinitud de día y noche
sin obtener lo anhelado
hasta la noche eterna.

Cuando cesan los batidos,
cantos y silbidos.
Cuando los saltos y los brincos
los da un corazón ya abatido.
Pues el único modo en que cruza el cercado
es muerto y en vísperas de ser enterrado.

Poesía acarpa(IX): Tiempo y calma

Dudaba.
Sentía como toda aquella seguridad,
que antes de cruzar la puerta
parecía tan firme,
temblaba cual hoja frente al viento.

Las manos le sudaban
por más que las restregase
fuerte contra el pantalón.

Notaba como se le cargaban los ojos.
Le temblaba la respiración
a medida que salía
de entre sus labios.

* * *

Sentía furia.
La rabia desbordaba su ser
y se desprendía de él
a la vera de sus ojos,
flameantes cristalinos.

Se odiaba a si mismo
por no ser tan fuerte
como hubiera deseado.
Se odiaba a si mismo
por ser frágil, ser humano.
Se odiaba a si mismo...
por haber fracasado.

Se había fallado a si mismo.
Había resultado
que su imagen propia
discurría lejana de la realidad.

Necesitaba tiempo.
Necesitaba tiempo y calma
para sanar.

domingo, 17 de agosto de 2008

Poesía acarpa(VIII): Sentirte

El azul del cielo.
La cálida arena bajo mis pies.
La brisa, salada, que me rodea.
Tus labios, con sabor a mar.
El tacto de tu piel junto a la arena.
Olas, ese suave rumor,
entremezclado con tu voz.
Sentirte entre mis brazos,
entre mis labios.
Sentir tu cuerpo junto al mío
en un mar de atardecer.
Los dos en el agua,
como sendos peces.
Unidos en eterno abrazo
esperando el amanecer.

lunes, 11 de agosto de 2008

Poesía acarpa(VII): Sin respuesta aparente

¿Cómo pudo suceder aquello?
¿Cómo pudieron permitir que sucediese?
¿Quién osó tamaño ardid
y más aún, a quienes compró como lacayos?

El tiempo no será el que responda.
Tampoco aquel que nada supo.
Solo un rumbo. Tendré que preguntar
al que dejó la historia sin terminar.

Poesía acarpa(VI): Espera

Silba el viento entre el follaje;
canta el ave a su merced;
y mientras, yo, cual paje,
espero servicial. ¿A quién? A vuestra merced.

Poesía acarpa(V): Anhelo arrebatado

Pasó lento frente a su puerta.
Observando su color, todos sus matices.
En sus ojos se reflejaba
aquello ya visto por enésima vez
mientras hacia memoria.

Todas las veces que llamó a esa puerta.
Unas veces alegre, exhultante,
otras nervioso e intranquilo.
Cómo anhelaba entrar
y verla en su refugio,
sin máscaras, ella misma.

El desánimo, la duda y la incertidumbre
minaron su espíritu en cada ocasión
después de golpear la puerta
y permanecer a la espera
de una respuesta.

Hacia mucho ya de aquello,
mucho desde que se marchase
sin despedirse.
Cuando un rostro nuevo
al abrir la puerta
le dió la noticia.
Sin saberlo ni quererlo,
hizo mucho más que eso,
le arrebató su anhelo.