sábado, 29 de septiembre de 2007

Poesía advenediza(XIX): Es hora ya de alzarse

Cuánto tiempo
podemos malgastar, derrochar,
en cosas cuya finalidad
o objetivo
resta oculto
tras un mar de niebla...

Podemos yacer aquí,
simplemente, eternamente,
y olvidarnos del mundo
más allá de tí y de mí.

Mas sería un acto egoísta, traidor,
pues permaneceríamos, sí, felices,
pero sólo tú y yo.

Es hora ya de alzarse.
Dame tu mano, amada,
y juntos procuremos hacer
de éste un mundo mejor.

Intentemos, al menos,
aliviar desgracia extraña
cogiendo fuerzas de nuestro amor.

Déjame abrazarte, besarte,
y así darme fuerzas
para al sufrir enfrentar.

Seremos más felices
de este modo.
Pues además de vivir,
en éste nuestro vivido ensueño,
ayudaremos a otros a alcanzar
el suyo propio.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Poesía advenediza(XVIII): Presa de tu mirada

Ayer te divisé, entre la niebla.
Ayer redescubrí tu hermosa faz.
Mas no solamente ayer, también hoy.

Todo mi ser se estremece
presa de tu mirada.
Todo mi ser se agita
al poder contemplar tu sonrisa.

Eres el fruto ansiado, objeto sagrado de búsqueda
del corazón de éste muchacho.
Así pues no te extrañes, querida,
de que en tu ausencia me falte la vida, el aire
se torne rancio, incompleto.

Sólo para ti surge nuevo día,
solamente para ti nos llega
la luz, pues quiere iluminar tu belleza.
Exclusivamente para ti
es éste intento de poesía.

Poesía advenediza(XVII): Gaia matter

Antaño, tiempo ha
las ninfas y los faunos
vagaban por el mundo.
Correteando libres,
al abrazo de gaia.
Casi siempre evitando
a nosotros, humanos.
Solamente unos pocos
con suerte o la desgracia
de hallarlos en su medio.
El tiempo transcurrió
y el pensar de los hombres
cambió, degeneró.
Los seres naturales
cogieron fuerte miedo,
y se escondían de ellos.
Con tiempo fueron cuento,
ilusión, fantasía.
Las personas creyeron
que se trata de fábulas.
Ser humano cambió,
del medio se cuidó.
Renacer natural.
Para asombro homínido
redescubrió estos seres.
Siempre estuvieron allí,
justo en lo más profundo
de los bosques restantes.
Con la consciencia humana
retornó el equilibrio,
la ansiada harmonía.
El mundo respiró
de nuevo muy tranquilo.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Poesía advenediza(XVI): Cariño, mi hada, mi amada

Cómo decirte, mi amada,
con cuánto ardor te reclamo.
Cómo contarte, mi hada,
que sin ti la mía no es vida.
Cómo explicarte, cariño,
que tu amor regula mi tranquilidad.

Decirte
que tú aportas nueva luz a mi vida.
Contarte
que me embriaga la alegría a tu lado.
Explicarte
que te amo, locamente, con toda mi alma.

Mi amada,
todo mi deseo es verte feliz.
Mi hada,
si no lo logro dímelo.
Cariño,
lo último que quiero es verte apesadumbrada.

Poesía advenediza(XV): Flor de cerezo

Llora, triste, abandonada,
una joven despechada.
De cerezo hermosa flor
caída por el dolor.

Vuela seca, marchitada,
por fuerte viento arrastrada.
No permanece imbatida
en corazón hay herida.

Cesa el viento. Cae. Sin vida.
Antigua gloria recuerda.
Junto con su último aliento
va el tedioso pensamiento.

Yace ya bello recuerdo
fruto de amor no tan cuerdo.
Leve ilusión del pasado
te acompaña hasta el hado.

No llores más, bella flor,
no imites antigua flor.
Mantente al trono sujeta
no te pierdas por coqueta.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Poesía advenediza(XIV): Agradecimiento

Intento seguirte,
actuar según tu voluntad.
Mas soy frágil,
y me pesa.
Y a veces caigo,
demasiadas.
Tú me levantas, paciente.
Tú me das ánimo, amoroso.

Cuando se presenta la duda
intento no se nuble la mente:
para ser digno
de ver tu gloria,
hay que ganárselo
con voluntad y esfuerzo.

Te doy gracias
por infundirme fuerzas
cuando las mías flaquean.

Te doy gracias
por guiarme en el vivir
y protegerme ante el peligro.

Sí, Señor
plasmo en el papel
lo que en mi mente,
en mi corazón,
te digo con emoción.

Es un modo
quizás infantil,
pintoresco,
de exclamar por doquier
que te lo agradezco.

Reflexiones postcritas(I): Sobre el vacío, la soledad y la aproximación a Dios

El vacío, el sentirse que a uno le falta algo en su interior, sin saber discernir con certeza de qué se trata... Esto acontece a bastante gente. Puede tratarse de una falta de ilusiones, metas o objetivos acordes a la verdadera manera de ser de la persona; puede ser causada por la monotonía, el considerarse desaprobechado en las tareas de que se ocupa la persona; puede deberse a la soledad, a aquellas veces en que, aunque uno se encuentre rodeado de multitudes, uno se siente como en una isla desierta; la ausencia de creencias, algo en lo que agarrarse. Son tantas las posibles causas del vacío en el alma...

Para poder encontrar la causa de éste en una persona debe buscarla el mismo que lo sufre. Sólo indagando en el propio interior, sin excusas, sin verdades a medias, sin informaciones guardadas sin decir a quién intenta buscar esa causa... Por esto lo considero como un factor imprescindible para poder hallar realmente ése vacío y poderlo llenar indefinidamente. En otro caso se trata de un relleno temporal, frágil, condenado a derrumbarse tarde o temprano.

Tampoco se trata de un hueco que en todas las ocasiones se pueda reparar en un momento. En ocasiones es una reparación que consiste en un proceso, en un cambio de enfoque respecto a algún asunto o situación, etc. que desemboca en la eliminación del problema. A modo de ejemplo podría hablar de la soledad, enfermedad del alma más extendida de lo que creemos en esta sociedad plagada de relaciones interpersonales banales y/o faltas de vinculación afectiva real. Pues bien, la eliminación de susodicho mal no acontece de un día para otro. Hace falta un cambio en el interior del afectado en su interacción con el entorno humano que le rodea para poder deshacerse de dicho lastre.

Llamo lastre a la soledad en su sentido permanente, en su posesión no deseada. Todos necesitamos, en mayor o menor medida, momentos afectos de ella. Es bueno, a veces, volcarse al propio interior para explorar la propia personalidad(no confundir con narcisismo), disfrutar de una reflexión personal y tantas otras cosas. Mas hay que tener en cuenta lo que antaño un sabio griego llamado Platón afirmó: el hombre es un animal social.

La soledad permanente sólo afecta negativamente si no se trata de un modo de intentar acercarse a dios. Puede conducirnos a la intolerancia, la insociabilidad y tantos otros males. Restringo de esto al intento de la aproximación a Dios por su condición de intento de enriquecimiento personal a nivel espiritual, del alma. Al tratar de ésto me vienen a la mente la meditación budista y la iluminación, los/las religiosos/as cristiano que al centrarse en la oración, en intentar cumplir con todos sus medios la palabra de Dios alcanzaban esos éxtasis místicos...

En este sentido creo(no es algo que pueda demostrar matemáticamente ni basándome en mi "empirismo personal") que para alcanzar esos momentos de gran aproximación a nuestro creador, debemos encontrarnos en una situación(no permanente, en ése preciso instante) de soledad interior. Encontramos a Dios volcándonos en nuestro interior. Me explico: para aproximarnos a él debemos rastrear, encontrar, analizar y comprender las semillas espirituales que Él puso en nuestro inteior cuando sólo eramos carne y instinto animal.

Porqué si no es de éste modo la otra única vía para aproximarnos a Él es con su aproximación a nosotros(sin rebajarse a nuestro modo de ser). Mediante el espíritu santo, los milagros, las apariciones - sin estupefacientes de por medio- y el mostrarnos su obra a través de nuestros congéneres.

Esto es lo que creo. No de modo categórico pues siempre se está aprendiendo, pero sí con plena consciencia de lo que afirmo.
Sed felices,

Senofrari

viernes, 21 de septiembre de 2007

Poesía advenediza(XIII): El deseo de verte

Anduve ausente, perdido,
mi corazón sin colorido.
Por un tiempo indefinido
mi ánimo se había ido.

Entonces te divisé
quizás azar, o destino.
La respuesta no la sé,
es que a encontrarla no atino.

Así pues paso mis días
con el deseo de verte.
Contemplar cuando sonrías,
el suave y dulce besarte.

Cómo añoro tus caricias,
tu suave, sedosa piel.
No creas que son fictícias
sensaciones de mi piel.

Tú eres la razón, motivo,
que me impulsa día a día.
No importa lo que recibo.
Si pienso en tí: alegría.

jueves, 20 de septiembre de 2007

The Waiter's return o vuelta a la normalidad

Saludos desde mi rinconcito de la blogosfera a tod@ visitante.

Últimamente parece que sólo hay sitio para publicar poemas... no, sigo siendo el mismo pero he descubierto un pasatiempo nuevo.

¿Qué explicar? Bueno, de momento que con el retorno al instituto, al trabajar como camarero los fines de semana-ya tenía el mono de eso de servir xD-, salir un poco y la poesía me paso el tiempo distraído.

De momento nada más, bueno sí, un deseo profundo y sincero:
SED FELICES!

Senofrari

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Poesía advenediza(XII): Muerte en la noche

En noche oscura, tétrica y fantasmal la pesada lluvia repiqueteaba
contra el empedrado, con furia animal.
Entre estrechas calles el agua avanzaba.

En plena noche grito estremecedor
se impuso fugaz al sonido de lluvia.
Él dejó púrpura y cálido sudor
diluido con el agua de la vía.

En la oscuridad, sus ojos ya sin vida.
Su inherte cuerpo yaciendo en la calzada.
Sólo el verdugo pudo contemplar la ida,
último estertor de su vida agotada.

Enfundó su florín con una sonrisa,
se ajustó el sombrero y se alejó, tranquilo.
Transcurre el tiempo y la luz del sol divisa
húmedas carnes, funestas por un filo.

El cuerpo ya se llevan en carro y sábana.
Polvo al polvo. Cuerpo al agreste terreno.
A lo lejos quién cortó su vida humana
coge paga y empleo con desenfreno.

Suenan campanas; la vídua, triste, llora.
Los hijos, niños, son de golpe ya hombres.
La parca se lo llevó desoladora
y una familia desgarrada descubres.

El porqué pasó eso ellos no saben.
¿Por qué estaba él, solo, de noche en la calle?
¿Por qué iban a matarle? Descubrir deben.
Sus hijos no dejaran que causa calle.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Poesía advenediza(XI): Princesa hispánica

No hace mucho

te escuché

que prefieres versos libres.

Así pues,

aquí te presento

estos cuya libertad te otorgo.


Tiempo ha te conocí.

Curioso me resultó:

muchacha hermosa,

y simpática,

a quién cae bien este personaje.


Por aquel entonces,

mi corazón,

prendido quedó de tu estampa.

Mas el tiempo pasó

y con él mi oportunidad.


Tras este interludio

nos reencontramos.

Agradable sorpresa,

tú tan radiante como antaño.

Ahora ya no persigo,

tranquila,

la ilusión de tan noble princesa.


Sí, ése es el término

acorde para designarte.

Eres princesa hispánica,

la gran joya del territorio peninsular.

Y, aunque no lo creas,

las nubes del cielo se apartaron

al tiempo de tu nacer.

Resulta que los ángeles,

exultantes,

querían ver tu llegada

a este indigno mundo,

no merecedor de tan noble visita.


Así pues, mi alteza,

te ruego me permitas,

al menos,

gozar del verte, escucharte,

pues con solo eso

tú mi corazón ya colmas.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Poesía advenediza(X): El porqué de las cosas

¿Por qué, a veces, las cosas
más sencillas
me resultan tan complicadas?

¿Por qué, a veces, me encierro,
en mi mismo,
cuando espero estallido extrovertido?

¿Por qué, a veces, la tristeza
me invade y una parte de mí desea llorar,
sin saber el motivo?

¿Por qué, siempre, hay algo
que enturbia mi corazón y mi alma,
sin poder descubrir donde hallarlo?

¿Por qué, nunca, alcanzo a discernir
la luz del ocaso
y la del nuevo día?

Será que hay demasiados,
¿por qué?,
en la vida.

Será que aún no he encontrado
la persona que me habita.
Será... que ya es hora de dejarme
de preguntas,
y vivir.

Sorber la esencia
del instante.
Alcanzar el equilibrio
en la consciencia.
Hallar la paz,
entre tus brazos.

sábado, 15 de septiembre de 2007

Poesía advenediza(IX): El velo de la ilusión

Es curioso recordar
todo aquello que vivimos.
El tiempo se paraba,
a tu lado.

Mi corazón rebosaba,
debía reprimir, deseoso,
el gritarlo a todo el mundo.
A tu lado me embriagaba
la felicidad.

Mas no ya.
El velo de la ilusión
se rasgó en mil pedazos.
Tú no eres como yo creía,
ni yo como te esperabas.

Así pues
zanjemos ya éste tormento.
Glorias pasadas
siempre seran recuerdo.
Te amo,
pero no del modo que me gustaría.

viernes, 14 de septiembre de 2007

Poesía advenediza(VIII): Cuando mi alma te divisa

Ayer ví una luz brillar,
eras tú, resplandecías.
Afortunado alcanzar
hallar tus ojos si miras.

Y se me corta el aliento
con esa bella sonrisa.
Y no controlo qué siento
cuando mi alma te divisa.

Imposible describir
cuando me hablas lo que siento.
La verdad, me cuesta escribir
lo que hay en mi pensamiento.

Sólo con verte ya tiembla
mi corazón, frenesí.
Duro combate se entabla
en mente. ¿Preguntar si...?

Si tu también sientes éste
ardor, calor en tu interior
corre, por favor atrévete
plasma respuesta exterior.

Si no te sucede así
tranquila, puedes decirlo
más vale negar un sí
que en un suspenso dejarlo.

Hace tiempo que te espero
tan ansioso, impaciente,
que me mata el desespero.
Me falta el aire sin verte.

¿Dónde estás?¿Dónde te escondes?
Necesito de tu amar.
Sólo te pido me des
permiso a admirar tu mar.

Me mata el desasosiego
si ni mirarte yo puedo.
Y no es cuestión de mi ego,
es el de perderte miedo.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Poesía advenediza(VII): Amargo e hiriente perder

Tus ojos claros
triste objeto amado.
Tu voz, tus besos,
amargo e hiriente perder.

Hace ya tiempo
que mis ojos restan secos
ya no me quedan lágrimas.

Hace ya tiempo
que no distingo el sopor de mi alma
ya está arraigado a mi ser.

Ya hace mucho de esto
mas la herida parece reciente.
El dolor clama desde la profundidad de mis entrañas.

¿Por qué dejé que te apartaras?
¿Por qué me quedé quieto mientras te alejabas?
Un grito ahogado.

Debí correr tras de ti en un último esfuerzo.
Debí abrirte mi corazón sin recelos.
Debí... Debí al menos intentarlo.
Intentar al menos permanecer a tu lado.

Recordar produce ironías.
Cómo la voluntad cambiaría los hechos.
Cómo lo estanco a veces fluye,
pero no siempre.

Perdona, no veía
que con mi hablar te inoportuno.
Llegas tarde a algún sitio,
y yo te entretengo.
Encantado de volver a verte.
Cuídate mucho.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Poesía advenediza(VI): Silencioso abrazo intenso

Lo siento, no lo quería.
Causarte dolor me estruja
el corazón. Yo quería
evitar cosa que aleja.

Lejanía entre nosotros
que tras cada intento aumenta.
No conozco los parámetros
para reparar la afrenta.

Brotan las amargas lágrimas,
la pesadumbre me invade.
Ya no quiero sufrir más.

Así que muy silencioso
te doy un abrazo intenso
y es momento delicioso.

Poesía advenediza(V): Del amor de tu bella alma

Entre tu pelo entreveo
dos ojos y tu sonrisa
mientras bailas con Romeo,
con su espantosa camisa.

Esta pena me consume.
Verte lejos, tan distante.
Aunque consiga alegrarme
el feliz al fin hallarte.

Mas no me importa mi estado
cuando feliz te veo,
con el corazón colmado.
En brazos de afortunado.

No me importa lejos estar
del amor de tu bella alma
si es para tu bienestar.
Ante todo éste te ama.

Amar es primero mirar
la amada, y uno luego.
Entrega sin limitar,
anteponer al propio ego.

Al menos así lo entiendo
según mi pensar, sentir.
Y si en el amor yo pierdo
en resto puedo seguir.

No todo en la vida es amar.
Hay el ayudar, mejorar
cuál persona. Estimar,
bien a todos procurar.

Así que vive contenta,
no te aflijas por mi estado.
Que ello es lo que me sustenta
en oscuro, frío mundo.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Poesía advenediza(IV): Dulce y bella amada

Un murmullo escucho lejos
que no logro identificar.
Veo claro con mis ojos.
Debo intentarlo buscar.

Transcurre el tiempo y no ceso
en mi empeño de encontrarte.
Murmullo creí que era eso
mas es retumbar, por verte.

Fíjate si eres hermosa
que se cortó el respirar
cuando ví tan noble rosa.
Ilusión creí mirar.

Dulce fruto carmesí,
opino son tus labios.
Eres la belleza en si,
coincidiran los sabios.

Pero no es sólo tu aspecto
el que me lleva a los cielos.
Tu persona, tu intelecto,
ya enamoran por si solos.

De ensueño eres objeto.
Inspiración, musa eres.
Me siento todo sujeto
por todo lo que tú eres.

Eres tú.
Mi dulce y bella amada.