jueves, 31 de mayo de 2007

La vida es demasiado corta para teñirla de negro

Gracias a tod@s l@s que visitais esta página. Siempre le alegra a este adolescente ver cómo su rinconcito en la WWW es visitado por alguien de vez en cuando. El número real de visitas desde la creación de este blog, ahora mismo, es de 123. Espero que a alguien le haya sido de alguna utilidad mi permanente divagar xD! Este número no encaja con el del contador porque pasó una temporada desde que cree el proyecto en la página que lleva las cuentas hasta que lo enganché en mi blog, y de ahí viene la diferencia.

También me ha hecho gracia ver cómo no todos los visitantes son de Cataluña, es decir, que así estoy seguro de que no sólo lo visitan mis conocidos(esto va por los vascos y los madrileños). Gracias! Ahora sólo faltaría que alguien hiciese algún comentario de vez en cuando, jeje.

Coñas aparte, es reconfortante ver cómo alguien se para un momento a observar algo que uno ha hecho. A todo el mundo le gusta ver que su obra no se disipa en el olvido. Con esto sólo pretendo que todos (yo también) nos paremos un momento a pensar en lo importante que puede llegar a ser el modo en que nos reciban los demás en cuanto a nuestras acciones, palabras o nuestro modo de actuar. Debríamos tener en cuenta el efecto de nuestras respuestas a esto ya que, si no de un modo directo, pueden tener un papel en el entristecimiento de alguien. Cuando despreciamos algo que nos muestran, cuando "escupimos" o herimos verbalmente a alguien o simplemente le golpeamos con nuestra indiferencia... La vida es demasiado corta para teñirla de negro.

Ciertamente no sé si este artículo le servirá a alguién para reflexionar sobre el tema pero para mí ya ha cumplido un cometido: hacerme pensar en que debo cuidar día a día, minuto a minuto, como trato a mis semejantes. Es fácil dejarse llevar por los instintos, pero lo que nos convierte realmente en seres racionales y criaturas más próximas a Dios(o más evolucionadas, para los ateos/agnósticos) es sobreponer nuestra mente a éstos.

En absoluto me considero al margen de estas acciones: me confieso abiertamente como pecador. La diferencia entre el reincidente y un servidor es que me arrepiento de mis malas acciones y le pido a Dios que me ayude a mejorar para que no se repitan. Así seré mejor persona, obraré con mayor justícia y veré mi corazón colmado sin resentimiento ni culpabilidad alguna.
Sed felices,

Senofrari

martes, 29 de mayo de 2007

Reflexiones introductorias(V): Sobre la depresión

Quién no ha sufrido nunca este estado de ánimo? Todo ser humano, pese a que nadie le guste, sufre alguna vez ese estado anímico que a veces denominamos bajón, mal día/temporada o simplemente estar depre.

Hoy mismo he conversado con una antigua compañera de estudios que, según me ha dicho, se encuentra en ese momento. Resulta curioso como ese mal afecta a todos por igual: en este caso se trata de una muchacha guapa, simpática y inteligente que tiene toda la vida por delante. No creo que lea esto pero si así fuese ánimo y alégrate que estas [aún] más guapa cuando sonríes.

Al margen de trastornos psicológicos, como el trastorno bipolar o depresión como enfermedad o trastorno mental, en ocasiones la depresión simplemente como estado de ánimo puede empujarnos a abandonarnos, dejar que el mundo fluya a nuestro alrededor sin que hagamos nada y hecharnos a perder: hay que ser fuertes y resistir el temporal. No hay nada que el tiempo no cure, y con el paso de éste una situación que nos parece irremediable, catastrófica o fatal puede aparecersenos más tarde con matices no tan negativos, aspectos positivos o incluso llegar a ser una experiencia importante en nuestro desarrollo como personas.

Escribo esto en base a mi experiencia, escasa debido a mi edad[18 años]. Tenga en cuenta el posible lector que si se necesita ayuda por tratarse de un estado a tener en cuenta seriamente debe hablarlo con su entorno y si es necesario con el médico: lo dice uno que lo ha hecho. Recientemente he pasado una mala racha, producida por la explosión de un estado interior que ya no podía aguantar más y que me ha llevado a ir de psicólogos y tomar antidepresivos(menudo loco, eh?). Pero si hay que ser sinceros en mi caso lo que no ha conseguido curar la psicología lo ha sanado la religión, por lo que desde aquí debo dar gracias a Dios por haberme dado una familia creyente. Si no he ido de mal en peor ha sido gracias a la existencia de la Iglesia, lugar espiritual que conservaba en mi memoria de cuando en mi infancia iba cada domingo a misa. Éste reencuentro con la fe catóica, sin llevarme a extremos fundamentalistas ni de obsesión religiosa, me ha ayudado profundamente a seguir adelante con un nuevo soplo de aire.

No todo el mundo encontrará sustento en los momentos difíciles en la religión, sea cristiano o no, pero hay que tener en cuenta que a veces ésta ayuda y por tanto, pese a todas las críticas que se le pueda hacer a ésta, en gran medida si ahora estoy aquí escribiendo esto es gracias a ella. Para otras personas puede hacerlos salir del abismo la psicología, el apoyo de los familiares o amigos, un aclaramiento...esto ya se trata de algo personal.

Termino este artículo con insomnio y una sonrisa en mis labios dedicada a todo el que se encuentre en un mal momento: tened esperanza, porque Dios vela por vosotros incluso aunque no creais en él.

Senofrari

viernes, 25 de mayo de 2007

Respiración

Tomo aire. Mañana tengo dos exámenes de recuperación. No tengo sueño. Suelto aire.

Inhalo. Ahora estoy en un "buen" momento, me he encontrado conmigo mismo y he hallado esa paz que creía perdida terminalmente. Exhalo.

Es curioso como a veces pueden llegar a cambiar las personas. Hasta hace un par de años si me hubiesen dicho que iría voluntariamente a una carrera de 10km o que al menos no me miraría con malos ojos el hacer deporte no me lo creería. Y en cambio ahora corro de vez en cuando y hago algo de pesas.

Lo mismo me ha sucedido en el ámbito social(o parecido). De ser bastante frío, mostrarme distante y malhumorado con la gente, yo diría que me estoy volviendo más sociable.

Me quedo parado por el hecho de que las experiencias que le van sucediendo a uno y las situaciones que vive van alterando y afectando de un modo tan profundo la personalidad de un individuo. A veces será un reencuentro, una situación extrema, el rememorar algo pasado... Pueden ser muchas cosas el factor desencadenante de esa alteración, pero normalmente obedecen a una necesidad de la persona. Es decir, una necesidad interior de transformar, modificar, crear o eliminar algo que no nos permite alcanzar la paz con uno mismo.

Es gracioso. Las cosas no me van de la mejor de las maneras: voy a repetir, lo único que está pendiente de esclarecerse es el número de asignaturas a repetir; en teoría debería sentirme desecho por dentro por una atracción no compartida, el verme con no muchas amistades... Y en cambio me levanto cada mañana de buen humor. Salgo a la calle y no me cuesta decir algo simpático si hablo con alguien. ültimamente he dado varios giros en cuanto a mi futuro y mi planteamiento vital, pero sea o no el definitivo el que tengo ahora, lo que sí sé es que esta evolución no me puede llevar a mal puerto. Al fín y al cabo siempre se cumplen los designios de Dios, y si en esta vida no me toca un gran papel, que se le va a hacer, al menos hay que intentar ser felices, no?
Sed felices,

Senofrari

martes, 22 de mayo de 2007

Pseudopoesía(I): Lamento por un amor inalcanzable

La noche, del día del sol, en vela
al alba siguiente, nervioso.
Gran batalla fue librada,
pues el miedo y la vergüenza,
derrotados, al fín, fueron.

Palabras agradecidas,
de mi garganta brotaron
balbuceantes, tímidas.
Luego un atisvo: me gustas
modo tímido, indeciso,
de entregarte mi vida
si tomarla deseas.

Silencio, distancia,
un vacío por respuesta.
Dudas, incomprensión
no comprendo tal reacción.

Más finalmente todo se aclara
un no rotundo, seco.
Y me mente vuela, huye,
y mi alma te canta, te cuenta
que quizá dirás que no te conozco.

En parte es cierto, lo reconozco,
pero el vacío lo suplo, loco,
pues en la medida que te veo
tan hermosa y bondadosa,
mi corazón se desangra presa de mil flechas.

Oh Laura,
mi alma llora tu desdén
más no quiero causarte pena, desgracia
prefiero mil veces mi sufrir
a ver una lagrima tuya derramarse.

Y si asco, desagrado o malestar
producen estas palabras en tu ser,
corre, dímelo,
pues con las manos desnudas
arrancaré estas ardientes palabras,
de tan hermosa piel.

Sobriedad emocional

Mal que me pese voy a repetir segundo de bachillerato. Esta semana es la de los exámenes de recuperación y y ahe suspendido la química de segundo y tercer trimestre. Me ha costado un poco aceptarlo (nada que un paseo bajo la intensa lluvia sujetando un paraguas del todo a cien no pueda hacer olvidar). Uno siempre va actuando y enfrentandose a su día a día con la idea de que las cosas malas no le sucederan a él, sólo a los demás. Estoy convencido de que si este fracaso academico me hubiese acontecido solamente un año ha me abría hundido[o al menos desmoralizado].

En cambio ahora, con este nuevo punto de vista respecto al mundo y la vida que estoy ejerciendo, incluso las malas nuevas se pueden sobrellebar. Que si no le gustas a esa chica, que si suspendes y tendrás que repetir... Una buena respiración profunda y aceptar que no se debe cumplir la voluntad de uno, sino la de Dios. Hablando claro y en lenguaje más vulgar: claro que me jode que la chica que me gusta sude de mí y claro que tener que repetir representa una patada en los cojones a mi orgullo, pero que se le va a hacer. Todas estas desgracias son experiencias que tienen el mismo valor que las buenas o felices. Quizá incluso más. Las experiencias desagradables le hacen a uno examinar lo acontecido y hacerse preguntas a uno mismo al respecto.

Tomaré como ejemploesta primera experiencia afectiva: el primer problema era si decir lo que siento o callármelo. Después la incertidumbre del modo. Luego mi incapacidad de comprender la respuesta[me cuesta entender el silencio como lenguaje]. Y finalmente el planteamiento de continuidad: debería intentar olvidar a esa joya inalcanzable o mantenerme deseoso pero manteniendo la distancia para no convertirme en una especie de acechador? Espero que esto de hablar de este tema en el blog no se pueda considerar eso, xD. Ahora mismo me encuentro en esa pregunta que acabo de exponer. Debería seguir el camino literario y imaginativo que un romántico servidor considera hermoso, como es el de mantenerse constante cual trobador despreciado por su dama o intentar hechar arena sobre el asunto y que el tiempo cure cicatrices? A mi juicio la respuesta aún no está clara.

A continuación intentaré hacer un poema. A ver si el intentar plasmar mis sentimientos en forma de verso aligera un poco la carga de mi interior. No prometo calidad, es el primer poema que realizo o intento.

****

Si pudiese plasmar la sensación que me embarga al acabar este poema[o intento]... Es un estado pletórico, sólo quebrado por la oscura realidad. Ciertamente en este preciso instante nada me haría más feliz que el saber que su destinataria lo haya leído. Pero esta tarde hice una promesa ante Dios que intentaré no quebrantar: no hablar más del tema a esa estrella bajada del cielo, no sea que cause agobio, cansancio o me muestre como un desequilibrado.

Divago, me voy a dormir. Esta vez con palabras dulces y el corazón exultante.

Senofrari

jueves, 17 de mayo de 2007

Amargo presente

Hoy es un día triste para mí. Por un lado puedo ver las alegrías de dos buenas notas en exámenes, pero por otro una derrota.
Siempre he silenciado en mi interior cualquier atracción que sintiese por alguien. Esperaba, por decirlo de algún modo, un verdadero "flechazo". Pues bien, mal que me pese, por una vez que me siento atraído realmente por una persona del otro sexo en un grado desconocido por mí hasta el presente, no es compartido. No sé si le podría llamar estar enamorado o amar realmente, pues es algo totalmente desconocido para mí. Últimamente me adentro en terrenos inexplorados y descubro sensaciones nuevas que creía que estaban fuera de mi alcance.
No soy tan egoísta como para no aceptarlo. Si no es un sentimiento compartido lo único que me resta es lamentarme y intentar superarlo. Sí, a esta entrada se le podría llamar un lamento, ya que creo que la razón que me impulsa a escribirlo es la necesidad de expressar esto que no me deja dormir. Es para reírse, siempre me he mantenido alejado o aislado sentimentalmente de la gente para, justamente, evitar posibles dolores. Y ahora que estoy dando un nuevo sentido a mi vida y cambiando mi "orientación vital" justamente eso es lo que me sucede. Ya es casualidad, ahora me viene a la memoria un trozo de un estribillo de una canción que escuchaba esta mañana, la cantante decía algo así "amar sin ser amada .. es una apuñalada". Pues sí, y lo he vivido en mis carnes.

Pero basta de lamentaciones, a veces creo que me gusta victimizarme. Ruego me disculpe el lector ocasional. Me ha acontecido algo natural. Algo no compartido no lleva nunca a buen puerto.

Termino con la lamentación, portando un corazón roto, perturbado por un ser angélical llamado Laura y que nunca podré contemplar sin que me tiemble el alma...

Senofrari

lunes, 14 de mayo de 2007

Giros inesperados

Esta semana ha sido muy intensa. Creo que este fín de semana y hoy pasarán a ocupar un lugar en mi memoria que no creo que se borre facilmente.

Me explico: Hace ya unas semanas que estaba poniendo en tela de juicio mi posible vocación sacerdotal. Hace un tiempo que me estaba cuestionando si lo único que sentía hacia las mujeres es una atracción puramente sexual que se puede reprimir o se trataba de una necesidad afectiva. Este fín de semana lo he dedicado en gran parte a acabar de discernir este asunto. En mi interior estaba nervioso, a veces alegre por el esclarecimiento de mis ideas y a ratos al borde de las lágrimas al pensar en cómo todo mi entorno ya se había hecho a la idea.

El sábado lo acabé de decidir. El sacerdocio no está hecho para mí. Sinceramente, no aguantaría el celibato. Estoy casi seguro que si me dedicase a esto acabaría amargado en mi reprimir. El domingo celebré los 18 años. Estubo bien, ya con las ideas más claras y un poco más tranquilo. Entonces tomé mi última decisión de ese domingo: el lunes(es decir, hoy) le diría a la chica por la que me siento atraído (y que conste que no solamente en sentido carnal, sino también por su manera de ser) pues esto, que me atrae, que me gusta. Ayer casi no pude dormir xD. Para ser justo tengo que decir que si bien ella no ha tenido un papel fundamental o principal en la toma de esta difícil decisión, su presencia, es decir, mi atracción hacia ella, me ha servido para darme cuenta de que el sacerdocio no es mi camino. En cuanto a como ha reaccionado ante mis balbuceantes palabras.. la verdad es que no he percibido ningún signo esclarecedor por su parte, ni tampoco una respuesta verbal. Será que soy un chiquillo a los ojos de tan hermosa dama.
Bueno, bastante verborrea por hoy.

Senofrari

miércoles, 9 de mayo de 2007

Reflexiones introductorias (IV): Sobre la felicidad como estado de ánimo

Al fín se me ha abierto la página para hacer una nueva entrada! Llevaba días sin que se me puediese abrir!
La felicidad es un término ampliamente definido, discutido y abstracto. Es una de aquellas sensaciones cuya definición nos resulta difícil de realizar. Varios autores a lo largo de la historia del pensamiento la han definido como la finalidad o objetivo de toda acción humana. En esta reflexión no trataré sobre este aspecto de la felicidad. Intentaré exponer el concepto que tengo, personalmente y a nivel de mi individuo, sobre la felicidad como una sensación que nos puede embargar durante un período indefinido.

En primer lugar me remontaré a mi infancia. De aquel período tengo un recuerdo de una felicidad bastante constante. Por supuesto que no siempre fué así, todos los niños experimentan diversos estados de ánimo y interacciones distintas con su entorno. Es una parte fundamental del aprendizaje. Tengo un recuerdo de ausencia de preocupación, era bastante bromista y payaso (en el ámbito familiar) y la ida y estancia en la escuela se me planteaba como algo agradable. Al recordar esto me viene a la memoria una oración que apareció en alguna reunión de la tutora(de algún curso de primaria) con mi madre: "Es muy feliz".

Con el paso a la ESO esta sensación desapareció paulatinamente. Surgió en mi interior una especie de vacío que en ocasiones me izo contemplar la idea del suicidio. Este vacío ha ido apareciendo periódicamente afectando a mi estado de ánimo hasta recientemente. De hecho desde el cambio de las prioridades en mi vida este ha desaparecido por completo. Es una sensación extraña. Se me hace extraño el que vayan pasando los días y no me desaparezca este buen humor global. Claro que en ocasiones este desaparece, soy humano, pero me siento feliz por dentro.

Y en este punto me paro un momento a examinar esto. Este estado, agradable y que siempre he estado ansiando recuperar no parece tan difícil de conseguir cuando se está viviendo. Yo lo describiría como una sensación de estar en la cresta de la ola, de estar perfectamente acoplado con tu entorno, es una ausencia de grandes preocupaciones que te quiten el sueño. Debido a esto hay una serie de factores externos al propio individuo que afectan al alcanzar o no este estado.

Termino: me parece que no he expuesto muy bien el asunto a tratar pero la verdad es que últimamente tengo otras preocupaciones (exámenes, recuperaciones y la proximidad de la selectividad).
Bueno, bastante por hoy.
Senofrari.