Llámanos Nofrerias o Nofreries, da lo mismo.
Ésa e/a baila el tango de la vocal neutra catalana.
Al final da lo mismo,
suena igual de bonito.
Si quieres llámanos Nofre
pues parece ser nuestro apodo por defecto,
aunque no sea ése nuestro apellido.
Quizá compartamos historia,
al menos con este linaje somos parientes en el lenguaje
Sin meter en el saco al que se llame O'nofre,
pura casualidad de un nombre extraño.
Por lo que más quieras,
aplícate aquello de leer antes de decir.
Es que por más raro que te parezca,
no freirás nada si no lo lees bien
y, por cierto, en catalán no lleva accento.
Lo digo por los amantes de los diptongos.
Para el que no sepa catalán, ahí va un apaño,
así lo leerías en castellano:
Nufrəríəs.
Tampoco hace falta que le prestes mucha atención,
pues estamos en peligro de extinción.
Estamos peor que el lince.
No verás mucho el apellido:
somos un fruto escaso
por no decir que quedamos
poco más que cuatro gatos.
De niño tenía la esperanza
a ver si salía alguno y hacía algo importante
para que una vez extintos
al menos quedase algo de nosotros,
por ahí, en algún libro.
Ahora ya me he resignado:
o los que quedamos nos volvemos conejos,
que no creo,
o seremos un linaje como tantos otros
arrastrado por el paso del tiempo
hasta algún rinconcito
allá en el olvido.
jueves 1 de marzo de 2012
viernes 27 de enero de 2012
Como pienso
Ahora mismo pienso en el pienso
mientras me como el cómo
engulliré mi alimento
en cuanto alcance a mi nevera.
Pienso sin pensar,
con el estómago, dejándome llevar.
Pienso sin condimentar,
sin cocinar, sólo de precalentar.
Como el aire
que trago sin respirar
como si eso
me fuera a saciar.
Lo gracioso es que
con tanto pensar, comer,
tragar e imaginar
olvidé un detalle importante
que al forzar el frigorífico
la realidad me hace recordar:
esta vacío,
no he pensado en ir a comprar.
mientras me como el cómo
engulliré mi alimento
en cuanto alcance a mi nevera.
Pienso sin pensar,
con el estómago, dejándome llevar.
Pienso sin condimentar,
sin cocinar, sólo de precalentar.
Como el aire
que trago sin respirar
como si eso
me fuera a saciar.
Lo gracioso es que
con tanto pensar, comer,
tragar e imaginar
olvidé un detalle importante
que al forzar el frigorífico
la realidad me hace recordar:
esta vacío,
no he pensado en ir a comprar.
jueves 12 de enero de 2012
Llamadme cobarde si queréis
Llamadme
cobarde si queréis
pero
viendo el panorama
a uno le vienen ganas de cruzar la frontera.
Coger los cuatro cacharros,
embutirse en el abrigo
y mandarlo todo
a la mierda.
Decir un triste adiós
a las caras conocidas,
a las calles que me vieron crecer,
a la poesía en directo y en nuestra lengua,
a la sangría y la tortilla,
y también… al jamón, al chorizo…
Al fin y al cabo, de esto último,
aquí andamos sobrados.
A mí al menos me vienen ganas
de organizar una expedición
de un solo integrante
y alejarme de las tijeras y los recortes
adentrándome en las tierras de los devoradores de ranas
o más allá, rumbo norte…
Guiándome con la estrella polar,
a donde haya más rubias por kilómetro cuadrado,
y no me refiero a la cerveza.
Llamadme cobarde si queréis
por quejarme de mi tierra
por estar harto de que en este país
haya poco sitio para los desenchufados
y la injusticia y sus tribunales sean tan descarados.
Es solo una idea, un planteamiento,
pero a lo mejor el futuro sea cruento
y yo no escuche el: abandonen el barco.
No llevo flotador
y ahí en el mar hay tiburones,
por eso puedo hacer broma
pero las cosas hay que tomarlas en serio.
Me cae bien la gravedad
siempre que no sea con la cara en el suelo.
Me gusta ver donde pongo los pies
y andar, siempre que pueda,
sobre seguro.
Ya ves, lo mío no es ser arriesgado
pero a todo se le puede encontrar la salida
nos guste más o menos su aspecto.
Como andan diciendo,
o al menos he visto en las redes sociales,
aquí de salidas tenemos tres, como el ejército:
Tierra, mar y aire.
Así que, aun no me he ido
y quién sabe si al final algún día lo haré,
pero la idea, el planteamiento,
sigue ahí, y bueno,
llamadme cobarde,
si queréis.
a uno le vienen ganas de cruzar la frontera.
Coger los cuatro cacharros,
embutirse en el abrigo
y mandarlo todo
a la mierda.
Decir un triste adiós
a las caras conocidas,
a las calles que me vieron crecer,
a la poesía en directo y en nuestra lengua,
a la sangría y la tortilla,
y también… al jamón, al chorizo…
Al fin y al cabo, de esto último,
aquí andamos sobrados.
A mí al menos me vienen ganas
de organizar una expedición
de un solo integrante
y alejarme de las tijeras y los recortes
adentrándome en las tierras de los devoradores de ranas
o más allá, rumbo norte…
Guiándome con la estrella polar,
a donde haya más rubias por kilómetro cuadrado,
y no me refiero a la cerveza.
Llamadme cobarde si queréis
por quejarme de mi tierra
por estar harto de que en este país
haya poco sitio para los desenchufados
y la injusticia y sus tribunales sean tan descarados.
Es solo una idea, un planteamiento,
pero a lo mejor el futuro sea cruento
y yo no escuche el: abandonen el barco.
No llevo flotador
y ahí en el mar hay tiburones,
por eso puedo hacer broma
pero las cosas hay que tomarlas en serio.
Me cae bien la gravedad
siempre que no sea con la cara en el suelo.
Me gusta ver donde pongo los pies
y andar, siempre que pueda,
sobre seguro.
Ya ves, lo mío no es ser arriesgado
pero a todo se le puede encontrar la salida
nos guste más o menos su aspecto.
Como andan diciendo,
o al menos he visto en las redes sociales,
aquí de salidas tenemos tres, como el ejército:
Tierra, mar y aire.
Así que, aun no me he ido
y quién sabe si al final algún día lo haré,
pero la idea, el planteamiento,
sigue ahí, y bueno,
llamadme cobarde,
si queréis.
lunes 2 de enero de 2012
Mi historia, tu historia, la suya
Demasiados ideales.
Escenas hermosas para ser narradas
pero no para ser vividas.
La vida no es un cuento
donde te entretengas con la imagen o el lenguaje.
Lo que pasa,
te sucede.
Las cosas buenas
te alegran
y las malas
te hunden.
No puedes adelantar las agujas.
En esta historia
cada renglón de letras
forma parte de ti.
Lo que te depara la vida.
Cada uno de los instantes
a lo largo de tu existencia.
No puedes cerrar los ojos
y esperar que todo pase.
No, aquí no.
Lo que puedas preferir,
tus gustos e intereses,
pueden modelar la forma
pero el fondo escapa a tu control.
Aquí se funciona según otra regla.
Es el ajo y agua.
Es el jódete y traga.
Es el maldita sea mi suerte
y su puta estampa.
Aunque, por suerte,
no siempre.
Escenas hermosas para ser narradas
pero no para ser vividas.
La vida no es un cuento
donde te entretengas con la imagen o el lenguaje.
Lo que pasa,
te sucede.
Las cosas buenas
te alegran
y las malas
te hunden.
No puedes adelantar las agujas.
En esta historia
cada renglón de letras
forma parte de ti.
Lo que te depara la vida.
Cada uno de los instantes
a lo largo de tu existencia.
No puedes cerrar los ojos
y esperar que todo pase.
No, aquí no.
Lo que puedas preferir,
tus gustos e intereses,
pueden modelar la forma
pero el fondo escapa a tu control.
Aquí se funciona según otra regla.
Es el ajo y agua.
Es el jódete y traga.
Es el maldita sea mi suerte
y su puta estampa.
Aunque, por suerte,
no siempre.
martes 20 de diciembre de 2011
El libro de la sangre reseca
Cuando una página del libro
queda manchada de sangre
se pueden seguir pasando las hojas
pero si alguna vez,
por un golpe de viento
o un desliz
se regresa a ella,
veremos que la mancha sigue ahí.
La herida que la produjo
a lo mejor habrá sanado.
Con todo, ése libro,
en ésa hoja
ya ha cambiado
y no hay vuelta atrás.
La sangre, reseca,
permanece.
Ya forma parte del papel.
No es necesario que broten
mares ni ríos magentas.
Sólo con una gota,
roja sobre blanco,
y para algunos el libro
ya se habrá hechado a perder.
Al carajo con ellos.
Este enorme biblioteca
está llena de libros manchados,
sucios, rotos y despedazados.
Si andas entre los estantes
veras hojas sueltas en el suelo,
libros tirados, en los rincones,
bajo la pata de la mesa.
Lomos desgastados.
Páginas sesgadas.
Heridas, cicatrices,
y algunos sin mácula,
en cajas, llenándose de polvo.
Hay toda clase de libros
y en toda clase de estados.
En esta biblioteca no hay dos copias iguales
ni en sus letras ni en su aspecto.
Así que si en una noche
fría de invierno te estremeces
pues vas y te pones el abrigo
pero no me quemes aquellos que no te gusten
aunque te parezca que nada se vaya a perder.
Ah, y el libro de la sangre reseca,
cuando acabes de leerlo,
lo dejas otra vez en el estante de tu derecha.
queda manchada de sangre
se pueden seguir pasando las hojas
pero si alguna vez,
por un golpe de viento
o un desliz
se regresa a ella,
veremos que la mancha sigue ahí.
La herida que la produjo
a lo mejor habrá sanado.
Con todo, ése libro,
en ésa hoja
ya ha cambiado
y no hay vuelta atrás.
La sangre, reseca,
permanece.
Ya forma parte del papel.
No es necesario que broten
mares ni ríos magentas.
Sólo con una gota,
roja sobre blanco,
y para algunos el libro
ya se habrá hechado a perder.
Al carajo con ellos.
Este enorme biblioteca
está llena de libros manchados,
sucios, rotos y despedazados.
Si andas entre los estantes
veras hojas sueltas en el suelo,
libros tirados, en los rincones,
bajo la pata de la mesa.
Lomos desgastados.
Páginas sesgadas.
Heridas, cicatrices,
y algunos sin mácula,
en cajas, llenándose de polvo.
Hay toda clase de libros
y en toda clase de estados.
En esta biblioteca no hay dos copias iguales
ni en sus letras ni en su aspecto.
Así que si en una noche
fría de invierno te estremeces
pues vas y te pones el abrigo
pero no me quemes aquellos que no te gusten
aunque te parezca que nada se vaya a perder.
Ah, y el libro de la sangre reseca,
cuando acabes de leerlo,
lo dejas otra vez en el estante de tu derecha.
viernes 16 de diciembre de 2011
El virgen del Slam
En principio no iba a poner éste poema en el blog, pero ahora me lo he encontrado en una carpeta del ordenador ya olvidada y me lo he repensado. Bueno, es el poema que recité en el Poetry Slam de Barcelona de noviembre. Vamos, la primera vez que recitaba.
El pájaro que sale aquí abajo es un servidor.
Así que sin más preámbulos... El virgen del Slam.
A ver, sí, soy un hombre y pienso bastante en el tema, pero no voy a entrar en eso.
Pues es que hoy, ante todos vosotros
por vez primera, en un escenario,
lejos de los críticos bienintencionados que son la familia,
mis versos penetran al sonido.
Gustoso de estar aquí ante vosotros
arremetiendo contra el silencio y arrojándoos
palabras que la musa me susurró.
Mas no os preocupéis: traigo protecciones.
Lo único os pediré que me perdonéis
si mis formas son toscas o la manera
en que manejo la situación y gesticulo
no es del todo acertada.
descubrí el placer de clavarle al papel
la tinta y mi sentir, verso tras verso, estrofa tras estrofa,
poema tras poema.
ando en busca de un molino,
¡Avisadme si veis alguno!
Pues ardo en deseos de enfrentarme con uno.
y todo aquello que me pueda servir
para hacer a la musa menos esporádica, menos caprichosa,
por no llamarla desgraciada.
pero esta noche, amigos y amigas,
me toca probar el recitar.
Deseo que os haya gustado o al menos entretenido.
De no ser así, tranquilos,
diré gracias, inclinaré la cabeza y enseguida bajo.
El pájaro que sale aquí abajo es un servidor.
Así que sin más preámbulos... El virgen del Slam.
Soy
el virgen del Slam.
Digo
el virgen y os preguntareis: ¿y a mí que me importa la vida sexual de éste?A ver, sí, soy un hombre y pienso bastante en el tema, pero no voy a entrar en eso.
Pues es que hoy, ante todos vosotros
por vez primera, en un escenario,
lejos de los críticos bienintencionados que son la familia,
mis versos penetran al sonido.
Vengo
sin grilletes, sin cadenas,
con
voz insegura, eso sí, y papel tembloroso.Gustoso de estar aquí ante vosotros
arremetiendo contra el silencio y arrojándoos
palabras que la musa me susurró.
Esta
es mi gran noche de estreno y la palabra nervioso
más
bien me sabe a poco.Mas no os preocupéis: traigo protecciones.
Lo único os pediré que me perdonéis
si mis formas son toscas o la manera
en que manejo la situación y gesticulo
no es del todo acertada.
Hace
algunos años, como tantos otros,
fruto
del dolor y el desengaño,descubrí el placer de clavarle al papel
la tinta y mi sentir, verso tras verso, estrofa tras estrofa,
poema tras poema.
Con
este micro que me han dejado
y
el papel que tanto sudor ya contieneando en busca de un molino,
¡Avisadme si veis alguno!
Pues ardo en deseos de enfrentarme con uno.
Un
molino que dé pie a que mi mente vuele
e
imagine grandes hazañas, desoladoras tragediasy todo aquello que me pueda servir
para hacer a la musa menos esporádica, menos caprichosa,
por no llamarla desgraciada.
Me
falta mucho que aprender,
mucho
que intentar, descubrir y ejercitarpero esta noche, amigos y amigas,
me toca probar el recitar.
Deseo que os haya gustado o al menos entretenido.
De no ser así, tranquilos,
diré gracias, inclinaré la cabeza y enseguida bajo.
Con mucho cariño (o "Con cariño 2.0")
Hijas de Zeus y Mnemósine,
a las nueve que sois las grandes musas,
perdonadme si os ofende lo que pueda escribir
y, por favor, no hagáis mucho caso
a lo que a éste le vaya a decir.
A ti,
alimaña que te crees su favorito,
ahora me dirijo.
A veces hace falta
que te digan lo que no quieres oír.
Tragarse la rabia o hallar otras vías para eliminarla.
No darse por ofendido, pues es peor el ignorar que mandar a la mierda.
Ya miraré otro día como decir las cosas,
entreteniéndome con rimas y medidas.
Aquí uno todavía está aprendiendo
y cada verso es algo nuevo.
No tengo estudios de letras,
yo aprendo experimentando.
Tú que has criticado tan duramente
a éste mero aficionado,
sin ningún tacto ni reparo,
no has tenido en cuenta que hay aspectos de la clásica
que simplemente desconozco
porque nadie me los ha presentado.
Ahora mismo no estoy desanimado.
Es la rabia, me la has despertado.
La rabia es combustible.
Como el amor, el odio,
hace volar la pluma
con un sabor pocas veces tan placentero.
Ah, por cierto, si no te gusta mi versar,
a ti que tanto te crees superior,
te ignoraré a partir de mañana:
hoy, mi versar, te escupirá en la cara.
Pues, a pesar de tu vista, no me voy a fijar
si éstos son hepta, hecta o putasílabos.
A la rima... hoy paso de ella,
que se busque a otro cliente en la calle.
Y la estructura
me
la
pela
casi tanto como tu sentido estético
en tus "poemas".
Oh, ¿te escandaliza mi lenguaje?
¿"eso no se escribe en un poema"?
Tengo muchos pelos en el cuerpo,
de hecho tengo un montón en los cojones,
pero si quiero puedo no tener ninguno
en la lengua.
Me sobran los registros.
De hecho, me sobran casi tanto
como tus comentarios y opiniones.
Nota:
mañana ya escribiré un poema de amor.
a las nueve que sois las grandes musas,
perdonadme si os ofende lo que pueda escribir
y, por favor, no hagáis mucho caso
a lo que a éste le vaya a decir.
A ti,
alimaña que te crees su favorito,
ahora me dirijo.
A veces hace falta
que te digan lo que no quieres oír.
A veces hace falta
que tropieces con la misma piedra.
A veces hace falta
sentir la rabia que ello te produce.
A veces hace falta
ser ofendido y ver cómo no hay que decir las cosas.
Habrá que aprender a escuchar de todo.
Aguantarse las ganas de reventarle la cabeza con la piedra.Tragarse la rabia o hallar otras vías para eliminarla.
No darse por ofendido, pues es peor el ignorar que mandar a la mierda.
Ya miraré otro día como decir las cosas,
entreteniéndome con rimas y medidas.
Aquí uno todavía está aprendiendo
y cada verso es algo nuevo.
No tengo estudios de letras,
yo aprendo experimentando.
Tú que has criticado tan duramente
a éste mero aficionado,
sin ningún tacto ni reparo,
no has tenido en cuenta que hay aspectos de la clásica
que simplemente desconozco
porque nadie me los ha presentado.
Ahora mismo no estoy desanimado.
Es la rabia, me la has despertado.
La rabia es combustible.
Como el amor, el odio,
hace volar la pluma
con un sabor pocas veces tan placentero.
Ah, por cierto, si no te gusta mi versar,
a ti que tanto te crees superior,
te ignoraré a partir de mañana:
hoy, mi versar, te escupirá en la cara.
Pues, a pesar de tu vista, no me voy a fijar
si éstos son hepta, hecta o putasílabos.
A la rima... hoy paso de ella,
que se busque a otro cliente en la calle.
Y la estructura
me
la
pela
casi tanto como tu sentido estético
en tus "poemas".
Oh, ¿te escandaliza mi lenguaje?
¿"eso no se escribe en un poema"?
Tengo muchos pelos en el cuerpo,
de hecho tengo un montón en los cojones,
pero si quiero puedo no tener ninguno
en la lengua.
Me sobran los registros.
De hecho, me sobran casi tanto
como tus comentarios y opiniones.
Nota:
mañana ya escribiré un poema de amor.
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